Puigdemont y ‘El Grito’ de Munch, by Radio Pedret

Puigdemont y ‘El Grito’ de Munch
Xavier Sardà 02/02/2019

Carles, comprendo tu enfado con Oriol, pero deja de victimizarte. 
Les van a juzgar y esto es muy serio. 
Deja de inquietarte por el protagonismo que vas a perder a lo largo de los próximos meses. 
Deja de victimizarte y de considerar que tu suerte es la de los catalanes. Tu suerte o tu desgracia es la tuya, y que cada palo aguante su vela. 
Deja de aspaventar y pretender un protagonismo ‘cridaner’. 
Deja de disputarles el sufrimiento a los que están en la cárcel y van a ser juzgados, Carles 
Tú no eres más víctima que de tus propias acciones y omisiones. Como todo el mundo. 


Deja de sacarle provecho y rédito político a un juicio que nada tiene que ver contigo. Como se ha dicho, estás nervioso e hiperactivo. No soportas perder protagonismo durante el juicio y no se te ocurre otra cosa que denunciar al Tribunal Constitucional al President y la Mesa del Parlament. Los llevas al Constitucional, Carles. 
Más que ‘la Crida’, lo tuyo es ‘El grito’ de Munch.

No puedes soportar que tu exhibicionismo quede en segundo plano, mientras juzgan a los políticos que se hicieron responsables de sus actos. 
Lo tuyo es la eurovisión del padecimiento. Además del trauma político del juicio y de la angustia de los que pueden ser duramente sentenciados, tendremos que aguantar tu gesticulación victimista. 
Por si fuera poco, le haces decir a Quim Torra que este año sí es el de la República Catalana. Mal guion para un ventrílocuo.
o si fuesen Roger de Llúria cegando a sus prisioneros franceses.

Y tú preocupado por tu protagonismo y confundiendo tus intereses personales con los del país. 
Ni eres Catalunya, ni te van a juzgar, ni te soporta un amplísimo sector del independentismo, ni habrá Republica Catalana este año. 
Se empiezan a cansar de ti hasta los que te financian, al no vislumbrar futuras contrapartidas. 
Insisto, sé perfectamente que te sentiste hondamente agraviado por Oriol. 
Pero, a pesar de tu comprensible indignación, este es momento de controlar pasiones y protagonismos.
Por cierto, hay catalanes que en nacionalismo también somos laicos y creemos que el saber no emana de los altares. Calma.

Xavier Sardá